jueves, noviembre 24, 2005

Termina el suplicio, comienza el eterno descanso...

... bueno, no eterno, pero sí lo suficientemente largo como para poder aguantar un año más de Universidad Técnica Federico Santa María. O al menos eso espero.

Técnicamente aún me queda un quiz que dar este Viernes, pero aparte de eso estoy absolutamente libre. Eso significa que apenas pueda me largaré al sur con mis DVDs recién quemados llenitos de cosas. Iré a Muerto Varas, disfrutaré de la playa, veré qué tan grandes están mis perritas, DORMIRÉ COMO NO LO HE HECHO EN TODO EL SEMESTRE, veré películas (mañana se estrena Harry Potter 4... Emma Watson, espérame que ya te iré a ver. =o), terminaré juegos, veré animé, series... y, lo más importante, espero escribir bastante. Ya he pasado, a mi parecer, la etapa de investigación y desarrollo (R&D) de la historia que quiero escribir, así que debería ser capaz de terminarla y ver si en realidad tengo lo que se necesita para escribir.

Y bueno, como práctica voy a continuar AL FIN la historia que comencé hace un par de entradas, pero hace ya bastante tiempo:



" - ¡Donovan! ¡Donovan!

Caminaba, pero no sabía exactamente a dónde se dirigía. Se había bajado del bus casi instintivamente y caminaba erráticamente por un pequeño patio del campus, a esa hora atestado de estudiantes, cuando otra vez una mujer gritó.

- ¡Donovan! ¡¿Qué acaso no me oyes?!

Esta vez sí reaccionó. Giró y se encontró de frente con Francisca, quien lo miraba con el ceño fruncido, como a punto de regañarlo. Su cabello largo y de un color muy claro, casi rubio, ondeaba de acuerdo con la agradable brisa de la mañana. Su escultural y alto cuerpo no permitía que ningún hombre dejara de notarla, pero su mayor característica eran los grandes y expresivos ojos color miel que ahora analizaban la vacía expresión en el rostro de Donovan.

- Estás enfermo? Porque te ves enfermo. ¿No te sientes bien? ¿Necesitas ir a la enfermería? ¿O es que acaso no has tomado desayuno? Tienes hambre, ¿cierto? ¿Es por eso que estás cansado? Recuerda que el desayuno es la comida más importante del día. Si no comes te puedes desmayar. ¿Tienes dinero para comprar algo? ¿Sí? ¿No? ¿Necesitas que te preste? ¡Vamos, responde!

Sin sentirse agobiado por la repentina retahíla de preguntas, como si en ese estado se hubiese visto agobiado por cualquier otra cosa, Donovan sólo la observó en silencio, hasta que de pronto se vieron solos en aquel patio. No estaba preocupado por ella porque había notado que la Primavera había comenzado a cambiar el lugar, lo que lo sobresaltó un poco.

Donovan sufría de asma y, además, era alérgico a cualquier tipo de polen. La Primavera le molestaba, así como todo lo relacionado con las plantas y las flores, porque no podía dejar de recordar todos los malos ratos que había pasado en un hospital por culpa de ella. Pero los malos recuerdos de infancia no eran nada comparados con lo que representaba la temporada ahora, sólo tres años tras el incidente que cambió su vida.

- ¡Respóndeme de una vez! – gritó Francisca con un dejo de frustración.

- ¿Sabes algo, Francisca? – ella calló de inmediato, cambiando su expresión por completo a una muy suave y serena.- Eres muy bonita, pero te preocupas y hablas demasiado.

Y otorgándole una sonrisa se dio la vuelta como para dirigirse a la sala de clases, pero se encontró con un obstáculo que no esperaba.

- ¡A… Alejandra!

- Ho… hola, Donovan – respondió ella sin mirar directamente a sus ojos.

Alejandra era una chica bonita, pero demasiado tímida. Era, en cierto modo, lo opuesto a Francisca, quien era muy extrovertida y habladora. Alejandra no era muy alta, era delgada y en realidad era muy menuda en todo aspecto. Su cabello no estaba muy largo y era de un color castaño, al igual que sus pequeños y dormilones ojos. En ese momento alejaba la mirada de Donovan, con la cabeza agachada, juntando sus manos sobre un cuaderno que sujetaba a la altura de su vientre. Donovan pensó que se veía adorable.

Tomando algo de valor levantó su mirada y observó los ojos de él al tiempo que lograba esbozar una sonrisa con algo de dificultad.

- ¿No te encanta la Primavera? ¡Es hermoso cómo florece todo! – le dijo exudando una inocencia que nunca había dejado de intrigarlo.

- Sí, es mi época favorita del año – y con ese comentario inició su camino hacia las salas sin mirar atrás. Las dos chicas lo siguieron conversando entre ellas.

Donovan no supo, sin embargo, si Alejandra había captado el tono irónico de lo que había dicho, aunque intuyó que Francisca no había tenido problemas con ello".

sábado, octubre 29, 2005

El Semestre del Mal...


Arghh... no lo puedo creer: el cansancio me consume.

Dos meses he estado con dolores de guata, retorcijones, con cansancio. Además, la Primavera me ha golpeado más fuerte esta vez. Nos volvemos a encontrar, vieja enemiga, Primavera infernal... casi todos los días paso algún rato ahogado. Para más remate, el semestre ha sido infernal en la U. Probablemente por eso he estado tan cansado, tan estresado.

¡Que se vayan todos a la cresta! Profesores idiotas. ¿Cómo no piensan antes de actuar? ¿Acaso no saben que sus respectivos ramos no son los únicos que tomamos? De hecho, en estos momentos estoy re-haciendo un programa para una tarea que debemos mandar mañana. Y el Lunes nos tenemos que juntar por el proyecto de Matemáticas IV. Además, tenemos que hacer el pre-informe para Laboratorio de Matemáticas y tendremos control POR TERCERA VEZ en tres semanas.

Bueno, eso... recuperé este blog desde los abismos del olvido sólo para quejarme, porque 'uta que ha sido infernal este año, y más específicamente este semestre, y aún más específicamente este mes, y ni se hable de la semana del 17 al 21 de Octubre, porque la sufrí día a día...

Ya, chaos, y les dejo la foto que Mexicano no quiere que vean, porque recuerda, si eres flaite: "bota por la bachelé, logooo" (eso es lo otro que está mal con este año: esta señora va a dirigir nuestro país cuando es absolutamente incapaz de unir un par de palabras para hacer una oración... o sea, TODO MAL).

jueves, septiembre 22, 2005

Algo de lo más Extraño.

Nunca me había preguntado qué era lo más extraño que he hecho en la Universidad. Hoy, mientras escapaba de un compañero que gritaba "sooooooo" con ojos rojos y lanzando espuma por la boca, me di cuenta: "esto es, sin duda, lo más raro que he visto en esta U".
Me desperté temprano, como a las 6:15. Hice mi rutina diaria: me duché, me vestí, tomé desayuno, etc. Salí a tomar la micro, tal y como todas las mañanas, dispuesto a aprender ARI (Recuperación de Información). Una rica clase a las 8 de la mañana.
Estaba que me dormía en la micro, pero mah... igual había que llegar a clases. Entré a la sala y poco a poco comenzaron a llegar los compañeros. Pasaba el rato y el profe Wenceslao (al que llamamos "Juan Trasher") no llegaba. Entonces, un compañero lo llamó al celular y el muy gil sale con:

"Estaba esperando que me llamaran... tengo reunión a las 8:45, así que no habrá clases. El Martes les entrego sus certámenes".

Meh, qué se le va a hacer. Salimos y fuimos al Patio Central a pasar la hora, y al llegar y ver el gran patio absolutamente vacío nos preguntamos: "¿qué podemos hacer ahora que no haríamos si hubiese gente?". "Jugar al sooo", dijo alguien. Se nos iluminó la cara.
No fue mala idea, después de todo. El ejercicio fue suficiente para toda la semana y nos reímos bastante agarrando a patadas a los demás.
Por eso, lo más raro que he vivido en la U... es jugar al sooo. Creo que eso de crear una Liga de Sooo no es mala idea, tampoco.

PS: Lo mejor del juego... cuando Juanín me persiguió hasta el lugar más lejano del patio y se le acabó el aire. Desayuno de campeones: cereal de PATADAS (de trigo cubiertas con chocolate).
PPS: Me saqué un 98 en Teoría del Comunismo. No sé por qué, pero qué bueno (ahora me siento comunista). O.o??
PPPS: Radiata Stories es uno de los juegos más bonitos para el monolito de Sony. =)

martes, septiembre 13, 2005

Final Fantasy VII: Advent Children

Bueno, he visto ya dos veces la nueva película "Final Fantasy VII: Advent Children". Debo decir, antes que cualquier otra cosa, que es impresionante lo que ha logrado Nomura dirigiendo este filme, probablemente uno de los más estilizados en cuanto a acción en los últimos tiempos.
¿Qué más decir? Hablar mucho al respecto llevaría inevitablemente a los spoilers, y asumo que la gran mayoría prefiere ver el resultado de mucho tiempo de trabajo (y de espera de nuestra parte) por sí mismo y formarse su propia opinión.
Square Enix ha apostado con todo con esta película, arriesgándose a poner a Nomura en la dirección y dándole grandes libertades (considerando que la extensión del filme se alargó tanto a medida que el proyecto avanzaba). Es cierto que no le dieron un gran presupuesto, pero lo han hecho rendir. Las escenas de acción son simplemente impresionante, y lo mejor de todo es que una lleva a la otra a lo largo de toda la historia, por lo que nunca se detienen las increíbles coreografías.
Bueno, la película se les filtró y ahora la tenemos en las manos. En todo caso igual pienso comprar el DVD gringo. Creo que será la primera película DVD que compre. Por cierto, cabe destacar que, aunque está pensada como una película para quienes jugaron Final Fantasy VII (que NO es poca gente), creo que cualquiera podría disfrutar del estilo y el arte que es esta película animada. Sólo las batallas merecen la pena verla.
Ya, basta de hablar de Advent Children (que yo no sólo nominaría, sino que también premiaría con el Oscar de Mejor Filme Animado). Me largo y tal vez algún día escriba otro poco de la historia que comencé. =p

domingo, septiembre 04, 2005

En un Comienzo...

"El chico parecía concentrado en su juego, o quizás estaba pensando en alguna otra cosa. Como sea que fuere no veía más allá del largo de sus pequeños brazos. De pelo corto y lacio y mirada perdida, el pequeño niño lucía preocupado. Sus grandes ojos azabache brillaban como si quisieran demostrar que todavía estaba ahí adentro.
- Benjamín, ya me voy. Tengo clases.
El chico giró su cabeza y observó a su hermano un momento antes de asentir. Donovan posó su mano sobre su cabeza y le sonrió cariñosamente mientras acariciaba su cabello. Era, después de todo, su hermano menor.
Como cualquier persona sensata, Donovan observó cuidadosamente la sala en la que estaba, asegurándose que dejaba a su hermano en un buen lugar: colores pastel brillaban en las paredes y en el techo gracias a la abundante luz que entraba por una gran ventana. No había más que una salida, por lo que no les sería difícil controlar a todos los chicos, y no parecía que hubiese objetos peligrosos.
Otros niños de nueve años estaban regados por la habitación concentrados únicamente en aquello que tuviesen en las manos. Donovan podía notar la diferencia entre ellos y Benjamín. Su hermano no parecía del todo autista, sino más bien como si simplemente hubiese decidido dejar de hablar.
El joven se dirigió entonces a la mujer junto a él, la encargada de los niños.
- Cuídelo bien, por favor.
- No te preocupes - respondió ella mientras sonreía. Parecía admirar el cariño y la paciencia del joven.- Estará bien.
- Volveré como a las cinco - dijo mientras salía por la puerta haciendo un gesto de despedida.
Salió presuroso del edificio y corrió hacia el paradero desde el cual cada mañana tomaba locomoción hasta la universidad. Como siempre, estaba atestado de gente.
"Odio esta ciudad", pensaba mientras una tras otra pasaban frente a él las grandes y amarillas máquinas llenas de personas. Ellos jamás comprenderían por lo que estaba pasando. Nunca sentirían esa tristeza al ver la mirada perdida de alguien a quien quieren.
Donovan no era ni muy alto ni muy bajo, ni muy gordo ni muy flaco. No tenía un cuerpo musculoso, pero tampoco era un enclenque. Es decir, era un universitario más, o por lo menos eso parecería a simple vista. Tenía cabello castaño claro y profundos ojos pardos, aunque poco a poco, tal y como con su hermano, su mirada comenzaba a perderse.
La máquina que esperaba se detuvo junto a él. Se subió, pagó, se sentó en el fondo, donde pudiera estar solo, y se sumergió nuevamente en sus pensamientos mientras prendía su Discman. La música era, al fin y al cabo, lo único que podía apartarlo momentáneamente del dolor".


Bien, no tenemos nombre para esto aún, pero es algo en lo que Nacho y yo hemos decidido trabajar. Es una historia que tengo desde hace algún tiempo, y es bastante enferma y retorcida. Sería interesante completarla y ver un resultado final para variar, ya que siempre dejo mis proyectos a medio camino. XD

PS: Tuve que hacerme tiempo del estudio para escribir esto, pero fue una buena distracción. Sólo espero que por esto no me vaya mal en ARI este Martes. o.o

- Musashi

lunes, agosto 29, 2005

Amanecer y Ocaso

"¿Aló? Probando, probando... probaaaaaaaando".
"¿Por qué no te probái ésta, mejor?"

Yup, simplemente tenía que adherirme a la moda de los blogs, tal y como antes me adherí a la de los fotologs apenas tuve la oportunidad. Es sencillamente irresistible la idea de sumarse a la masa y dejarse llevar, ¿no es así? Pues, bien, para comenzar este pequeño espacio (que puede o no continuar. Eso depende de tantos factores) hago este post de prueba, y aprovecho de contar un poco del porqué de esto.

Todo comenzó un lluvioso día de Agosto (ayer, para ser más específico). Mientras conversaba por MSN con mi amigo Arled no pude evitar observar en su nick la propaganda a la que ya me he acostumbrado gracias a tantos otros nicks: "http://ALGO.blogspot.com/". "Será", me dije. "Veamos qué tal". Un par de clicks ya tenían a mi conexión de Internet trabajando para desplegar la información de Mundo Enfermo y Triste, blog que me trae recuerdos de mi época de colegial (no por lo triste, pero sí por lo enfermo).

Luego de echar una mirada a los tres temas tocados ya por el blog de Arled, nos pusimos a conversar acerca de la televisión en Chile. Le mencioné que, como están las cosas acá, lo más probable es que un programa creado por gente como nosotros no sería visto en lo absoluto, masticado y regurgitado por el monstruo del rating. La gente prefiere ver potos y tetas, y ver a Kike Morandé tambaleándose por la ebriedad mientras trata infructuosamente de pronunciar el nombre de su auspiciador (seguramente algún viñedo). Pero bueno, así es la cosa, nada más.

El caso es que ahora que tengo 3 minutos libres entre estudiar Matemáticas, Teoría de Sistemas, Recuperación de Información y otras webadas por el estilo, me pongo a pensar en si tengo razón o no: ¿la gente realmente estaría interesada en los desvaríos de una mente perturbada como la mía...? Bueno, sólo hay una forma de averiguarlo, así que postearé algunos otros pensamientos para adornar la triste existencia de este blog entre su reciente Amanecer y su inminente Ocaso.

- Musashi