Hace algunos años, una mujer, con un muy avanzado embarazo, fue a visitar a un oráculo junto con su esposo.
Al preguntar acerca de lo que le depararía el futuro a su hijo aún no nacido, el oráculo respondió: "este niño va a doblarle la mano al destino".
Hasta el día de hoy la mujer permanece en el mismo estado, pues el niño se rehúsa a nacer en un Mundo donde su destino es así de contradictorio.
Al preguntar acerca de lo que le depararía el futuro a su hijo aún no nacido, el oráculo respondió: "este niño va a doblarle la mano al destino".
Hasta el día de hoy la mujer permanece en el mismo estado, pues el niño se rehúsa a nacer en un Mundo donde su destino es así de contradictorio.