El movimiento estudiantil vino y se fue. No importa lo que uno piense, la verdad es que éste comenzó con gran fuerza sólo para terminar, en vez de con un estallido, con un simple suspiro.
Como Universidad Técnica Federico Santa María apoyamos las movilizaciones, quizás un poco tarde, pero bueno... estuvimos en paro dos semanas, pero nunca permitimos la toma de la Universidad. Tuvimos asambleas todos los días, en las cuales veíamos las noticias y éramos testigos de las estupideces del gobierno.
Los cuestionamientos hechos a Bachelet y su gobierno están de más acá, porque imagino que cada uno ha analizado su actuar y se ha formado una opinión. Lamentablemente, los estudiantes comenzaron a actuar igual de mal: desde el momento que comenzamos a escuchar hablar del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, de que la niñita dirigente con cara de poto es comunista, nos comenzamos a dar cuenta que, tal y como decían los del Lastarria, todo el movimiento se politizó.
Eso es inaceptable.
Lo lamentable acá es que el gobierno sólo tuvo ayudarse de los medios y la influencia de estos sobre la opinión pública para luego ver cómo los secundarios se destruían solos, sin asegurarnos que lo que pasó en esta Revolución de los Pingüinos tenga un real efecto en las leyes educacionales: la comisión creada tiene una muy baja participación de los estudiantes, y ésta está dividida 50-50 entre privados y estatales. Además, no es resolutiva. Esto quiere decir que en la comisión los "expertos de la Concertación" se pueden pasar por la raja la opinión de los estudiantes, pero si por alguna razón sus opiniones sí quedan en los informes, Bachelet se puede pasar por la raja la comisión... es decir, estamos igual que antes, pero con unas becas más.
Ni siquiera lo del pase escolar (que me importa mucho, pues estudio lejos de casa) quedó claro: ¿es único y nacional? ¿Me sirve todo el año y en todas partes, o sólo durante el año escolar y en la quinta región?
Habrá que ver si se cumple todo lo que se prometió, pero dudo que Bachelet se vaya a arriesgar. Después de todo, ya sabemos que los pingüinos son capaces de organizarse e irse a paro de un momento a otro... y tras ellos, lamentablemente mucho menos organizados, nosotros los universitarios.
Saludos.
-Musashi
sábado, junio 10, 2006
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