lunes, octubre 02, 2006

Birrefringencia Humana

Asumo que el título abre de inmediato una interrogante primordial: ¿qué cresta significa "birrefringencia"? Bueno, es una palabra que aprendí el otro día en un laboratorio de física moderna. Básicamente, es la doble refracción que se da en ciertos materiales transparentes causada por el hecho de que las propiedades relacionadas con la luz varían dependiendo de en qué dirección se observa el objeto. Así, hay más de una velocidad de la luz dentro del material, por lo que parece como si hubiese dos índices de refracción, por lo que en ciertos cristales podemos ver una imagen dos veces.

Bueno, doy esta explicación, la cual espero que sea clara, ya que por fin le pude dar un nombre definitivo a un fenómeno que he observado en mí y en otras personas.

Resulta que durante todo este año me he enfrentado a una dieta que me ha ayudado a bajar, hasta el momento, 17 kilos. Lo sé, lo sé, estoy dado para los comerciales de Reduce Fat Fast, pero aún no devuelven mis llamados... bastardos. ¬_¬

Anyway, el caso es que cuando comencé tenía la esperanza de modificar no sólo mi físico, sino también mi conducta, mi personalidad. Quizás sería algo más atrevido con las damas, tal vez sería algo menos tímido en general, a lo mejor me convertiría en alguien distinto, y por "distinto" quiero decir "mejor".

Muchos meses después, con muchos kilos menos, podía sentir cierto cambio. Además, siempre que me encontraba con alguien que no me veía en bastante tiempo recibía comentarios al respecto, incluso algunos negativos: "wn, estás adelgazando demasiado". xD

Pero bueno, el punto es que, llegado ese momento, hice un análisis de mi situación mental. Lo que descubrí, a través de mis acciones diarias, y haciendo seguimiento de varios complejos eternos, es que no había cambiado prácticamente nada. El Musashi bajo la piel del ahora semi-normal muchacho (en comparación con aquel claramente obeso de meses antes) era el mismo.

Luego de reflexionar, llamé a esto "Síndrome de Niño Gordo" (xD). Según pensaba, no importa el efecto externo, pues las ideas que tenemos acerca de uno mismo son inalterables, en especial tras años, y es decir AÑOS, de cultivarlas. Sin embargo, continué con mi régimen, alegre por ver cómo cada cierto tiempo el cinturón se corría otro poco. Luego vino algo extraño; me sentía más alegre, menos deprimido... niñas lindas me miraban en la calle, como si exudara algún otro tipo de personalidad (de hecho, antes de llegar a escribir esto, una señorita como de mi edad se me pegó como lapa en la subida por la calle Traslaviña acá en Viña por cualquier delincuente que pudiese haber). Podía sentir que algo cambiaba, pero ese algo no era el entorno, sino la manera en que yo lo percibía, y eso se reflejaba en cómo la demás gente interactuaba conmigo.

"Impresionante... el cambio existe, sólo que se demora más que la cresta". He ahí la birrefringencia en nosotros; mientras una decisión tiene un efecto inmediato (o muy rápido) en un cambio exterior, el efecto en un cambio psicológico corre obligatoriamente a una menor velocidad. Por eso muchas personas que se han operado, por ejemplo, para removerse un defecto de nacimiento, no pueden dejar de lado el hábito de ocultar esa zona de su cuerpo. O el sujeto que se inyecta durante años para eliminar su alergia al plátano y aún así trata de evitarlo.

Probablemente a muchos no les digo nada nuevo... es más, yo mismo hubiese pensado "descubriste América por teléfono", pero lo cierto es que sin haberlo vivido y analizado no podría comprenderlo como lo hago ahora. Es más... antes, sin observar resultados claros en otros tratamientos, roido por la ansiedad, habría dejado cualquier intento a medias en frustración. Ya no más... gracias a ti, Física Moderna, por fin comprendo la Birrefringencia Humana (incluso desde un punto de vista sistémico, pero eso no tiene ni importancia ni cabida en el presente post).

Saludos. - Musashi